¿Cómo estás educando a tus hijos?


La familia se perpetúa en la sociedad a través de sus hijos, por lo tanto es importante revisar qué estamos haciendo con tal responsabilidad. Los niños de hoy serán los líderes del mañana. ¿Qué efecto tiene la sobreprotección de los hijos? ¿Estamos fomentando una sociedad responsable? ¿Segura de sí misma? ¿Capaz de gestionar sus conflictos? ¿Cómo está afectando la educación que le has dado a tus hijos a la sociedad que sueñas?


Debido a una estructura jerárquica rígida y represiva vigente durante muchas generaciones, ahora nos hemos ido al extremo contrario  donde la sobreprotección y la permisividad es lo que está de moda. A partir de los años 80 se impuso una educación en donde los padres "Debían ser amigo de los hijos" en lugar de decir que se debería "abrir un canal de  comunicación más amoroso entre padre e hijos".

A raíz de toda esta confusión se han tejido una serie de mitos y errores comunes en la educación de los hijos que nos han llevado a que muchos de los adolescentes de hoy les cueste respetar una autoridad externa y sufran y hagan sufrir a sus seres queridos.

¿Qué mitos acerca de la educación de tus hijos deben reflexionarse?

  • Método permisivo y sin reglas: para que supuestamente desarrollen su creatividad. Por el contrario esto lleva a que tus hijos crean que lo merecen todo, sin tomar en cuenta a nadie. La espontaneidad de tus hijos debe ser ecológica con el entorno que le rodea. 
  • Nada de castigos o recompensas: muchos padres en la actualidad creen que esto puede generarle estrés, frustraciones y traumas a sus hijos. Pero realmente le estás enseñando que todo lo merece y que no tiene que esforzarse para conseguir lo que quiere, para qué esforzarse si igual logra todo lo que quiere.
  • Reforzar  continuamente la autoestima del niño le ayuda a resolver sus problemas: decirle lo "maravilloso, perfecto y bien que hace todo" genera una profunda desconfianza hacia los padres, porque el entorno de la escuela y la calle hacen que el niño despierte a su cruda realidad. Expresándole cuáles son sus verdaderos talentos. La verdadera autoestima proviene de las experiencias personales y no es dada por los demás.
  • Sobreprotección: porque la madre se siente juzgada por lo que digan los demás, siente culpa de que algo le puede pasar al niño, lo que le lleva a conductas compulsivas y exageradas en cuanto al cuidado del niño. Lo lleva a sobreprotegerlo por temor a que los demás digan que es una mala madre, “no debe cocinar tan pequeño”, “no debe ordenar es demasiado pequeño”. Recuerda que la verdadera fuente de problemas es que sea “demasiado GRANDE para aprender algo”.
  • Haces las cosas por tus hijos: por ejemplo los deberes, el arreglo de su habitación y más adelante mantienes a tus nietos y a la pareja de tus hijos, por aquello de la crisis. Esto les impide empoderarse de su propia vida y les lleva a que sean siempre los niños. Así que no te quejes de que no “maduran”. Comprendo, quieres que siempre sean tus bebés.
Estoy de acuerdo en que a los hijos no se les debe privar de afecto, amor y comprensión. Otra cosa muy distinta es no enseñarle disciplina, sobreprotegerlos y ser para ellos como "otro amigote más". Recuerda que tus hijos a la largo de su vida tendrán muchos amigos pero padres sólo tendrán dos y la mayor muestra de amor que le puedes dar es demostrarle que te importan haciendo que sean responsables y para ello tienes que ir permitiéndole a lo largo de su vida cumplir ciertas funciones de colaboración en casa, de reglas de convivencia y de correr con las consecuencias de sus actos. Ser honestos en tus valoraciones, es diferente decirle a tus hijos "Lo hiciste perfecto" a "Está muy bien, si practicas más seguro podrás mejorarlo". Esto le brinda la disciplina para que persevere y mejore en su desempeño, en lugar de llevarlo a la frustración por creer que lo hacen perfecto y luego el entorno lo enfrente a la cruda realidad.

Comprendo que educar a hijos no es algo sencillo, cada uno es diferente, pero recuerda que está en tus manos "Educarlos = guiar, conducir". El amigo no tiene esa responsabilidad simplemente los quiere sin más. ¿Qué quieres ser para tus hijos? ¿Temes ser un mal padre? Todavía estás a tiempo de reflexionar en lo que estás haciendo con ellos, es tu responsabilidad enseñarles las herramientas “emocionales, afectivas y psíquicas” para que vivan una vida plena y la mejor manera de hacerlo es a través del ejemplo y la disciplina amorosa. En tus manos está formar adultos neuróticos, fóbicos, egocéntricos e inseguros o adultos autosuficientes, disciplinados, con fuerza de voluntad, ecológicos y responsables. ¿Qué decides?

Si quieres profundizar en el tema puedes realizar nuestro curso online “Hijos y sus implicaciones” o nuestra Formación Online Constelaciones Familiares 

Escrito por Luz Rodríguez

También te puede gustar

0 comentarios

Subscribe