A algunas madres se les hace difícil tener que educar a un hijo sola o tienen problemas con la pareja. Le dicen a sus hijos: “Si no fuera por uds. yo no tuviese que sacrificarme tanto”. El niño que escucha esta frase se siente culpable y buscará diferentes maneras de castigarse o sufrir. Puede ser a través de diferentes acontecimientos de su vida o con las enfermedades.
Si vemos en retrospectiva por más que como mujer nos quejemos de las “injusticias”, las mujeres hemos ganado un gran lugar en la humanidad. Si lo comparamos con el lugar que ocuparon nuestras antepasadas. Lo importante es que en ese camino de ganar un lugar que nos pertenecía podemos perder nuestra feminidad, porque en la lucha que hemos querido pelear nos hemos dejado la piel, llegando a un punto que no reconocemos nuestro lugar, queriendo destronar al “hombre”.


