¿Qué significa despedirse de los padres?


Las Constelaciones Familiares de Bert Hellinger llevan a la reconciliación con nuestro sistema familiar y sobre todo con nuestros padres. De allí deriva su profundidad y el enorme beneficio que aporta a muchas personas. Suele suceder que luego de haber estado peleados con nuestros padres o tener resentimientos hacia ellos, surja un tiempo donde como adultos sigamos queriendo estar a su lado.  ¿Cuándo deja de ser sano estar junto a nuestros padres? ¿Cómo hacer la despedida sin que implique la ruptura del vínculo?


Una vez que te has reconciliado ante tus padres deseas sentir su cercanía, amor y atención. Esto nos hace los “pequeños” ante nuestros padres, es decir ocupamos nuestro lugar a su lado. Como dice el propio Hellinger “ante nuestros padres somos los pequeños”. Entonces, si ahora soy un adulto ¿Cómo hacer para estar cerca de mis padres y ser adulto?

Algunas personas para asumir el papel de adulto ante los padres, quieren mantenerlos, ayudarles o encargarse de ordenarles la vida. Esto no es más que “Soberbia”, aunque en apariencia cambiamos del resentimiento a la humildad ante nuestros padres. Con nuestro cambio de actitud seguimos en la soberbia y aún no hemos sanado el vínculo. 

¿Cómo saber que he sanado el vínculo con mis padres?

  • Los miro con respeto y agradecimiento.
  • Reconozco mi lugar ante ellos y lo acepto con humildad.
  • Dejo de hacerle juicios.
  • No me inmiscuyo en cómo dirigen su vida.
  • No me siento en la obligación de ayudarles económicamente (a menos que no puedan valerse por sí mismos).
  • Puedo ir hacia ellos cuando lo necesite.
  • Reconozco que han sido los mejores padres.

¿Cuándo tengo una vinculación negativa con mis padres?

  • Cuando renuncio a mi propia vida por cuidar de mis padres.
  • Cuando todo lo que gano es para mantener la casa de mis padres.
  • Cuando no soy capaz de estar ni un sólo día sin hablar o saber de ellos.
  • Cuando creo que tienen que cuidar de mis hijos.
  • Cuando siento que me deben cuidar y mantenerme aunque tengo la edad  para hacerlo por mi mismo.
  • Cuando dejo que se inmiscuyan en mi vida de pareja, en la educación de mis hijos y vivo en mi propia casa.
  • Cuando necesito que aprueben cada una de las cosas que hago.
  • Cuando quiero más de ellos (atención, cuidados, dinero, etc.)
  • Cuando reclamo y discuto con ellos. 


Para poder tomar la vida y realizar nuestros proyectos con fuerza y entusiasmo necesitamos haber integrado la fuerza de papá y mamá en nuestro corazón. Es decir, debemos saber que somos capaces de sostenernos emocionalmente por nosotros mismos. Sólo de esta manera sentimos su bendición y tenemos la fortaleza para superar las vicisitudes que la vida nos presente.

Muchas personas renuncian a sus sueños por complacer o cuidar de sus padres, o bien buscan complacerles en lo que quieren a costa de su propia vida. Esto los lleva a ser siempre los pequeños, no sólo ante nuestros padres. Sino ante una relación de pareja, nuestros proyectos y con la vida en general. Con esta situación perdemos energía vital, comprendo que es muy cómodo permanecer en el nido de los padres pero es hora de volar y construir nuestro propio nido con nuestras propias vivencias.

Para despedirnos de nuestros padres tenemos que hacer tres acciones básicas:
  • Sanar la vinculación: Liberarnos de todo el resentimiento acumulado durante años. Incluso del apego a ellos.
  • Permanecer el tiempo suficiente: Desde la humildad, el respeto y el agradecimiento: Hasta que los integre como parte de nuestro ser. Si tienes hermanos y tus padres ya son muy mayores, fija acuerdos con ellos para ver cómo contratar a alguien que los cuide. Esto sólo es necesario si tus padres no pueden hacerse cargo de sí mismos.
  • Darnos el permiso para despedirnos de ellos: Esto no significa que me vaya de sus vidas, sino que voy a construir una vida propia donde pueda poner en práctica todo aquello que me han enseñado. 


Sólo así nos situaremos en algún momento como los adultos que somos y con su amor en nuestro corazón y te aseguro que en ese momento sus ojos brillarán y estarán más orgullosos de ti que nunca. Porque saben que su polluelo se ha convertido en una hermosa águila real. 
*Si quieres profundizar en el tema puedes comprar mi libro “Pido Permiso a mis padres” o bien realizar nuestra Formación Online Constelaciones Familiares.

Escrito por: Luz Rodríguez

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