¿Qué impide que tengas la vida que mereces?


Teresa está descontenta con su vida. 
Cada día se obliga a levantarse de la cama para empezar sus labores diarias. 
Se siente culpable por no estar el suficiente tiempo con sus hijos, se ha divorciado y tiene que salir a trabajar para mantener su hogar. 
No ama lo que hace, es simplemente una obligación, en el fondo se siente sola y vacía.
 Al final del día, le queda una profunda insatisfacción y se pregunta 
¿Por qué no tengo la vida que merezco?
¿Esto es vida?


¿Te identificas con la vida de Teresa? ¿Cada día te tienes que obligar a levantarte de la cama? A lo largo de la experiencia con mis clientes y la experiencia de Formación en el área sistémica y humanista, me he dado cuenta que cada persona tiene 4 conflictos básicos desde el punto de vista sistémico. 

Dichos problemas ocurren en secuencia y poco a poco marcan tu vida, de tal manera que vas creando un caos interno que luego se manifiesta en el exterior. Cuando somos consciente de cuáles son estos conflictos básicos y los abordamos con todas las vertientes que poseen, es mucho más sencillo tomar consciencia de quién eres realmente y estar en armonía contigo, con tu familia y con la vida misma.

¿Cuáles son esos conflictos sistémicos?

  • Falta de Síntonia con la Vida: nos desconectamos de la vida, cuando se ha vivido algún trauma de vinculación con alguno de los padres, todo lo que tiene que ver con la vida tiene que ver con nuestros padres. Por eso es tan importante que tengas una vinculación sana con ellos, Otros de los factores influyentes, es lo ocurrido en el período de gestación y nacimiento. en donde se está formando el campo emocional del bebé y su percepción del mundo. 
  • Actos Compulsivos: Cada persona sufre de alguna u otra manera de alguna “compulsión” que etimológicamente deriva de “compulsio” que quiere decir “fuerza que se hace en alguno”, es decir que es una especie de fuerza que nos lleva a realizar algo de manera repetitiva, aunque la persona sea consciente de lo absurdo de su conducta.  Esto es derivado de un sentimiento de necesidad que no puede controlar a voluntad. Y derivan principalmente de implicaciones con nuestros ancestros.
  • Imágenes Introyectadas: Así como nuestros padres luchan con sus propias “imágenes internas”, que desde mi punto de vista son como fantasmas o dragones internos con los cuales nos pasamos luchando la mayor parte de nuestra existencia. Y que derivan de aquello que no ha quedado resuelto en nuestro sistema familiar. Todos tenemos figuras interiores y su formación en el inconsciente es un primer paso necesario hacia su integración dentro de nuestra personalidad. 
  • El merecimiento: Cuando te sientes culpable, te llenas de miedo y piensas que no mereces nada bueno de la vida. En consecuencia, reproduces de manera inconsciente todas aquellas experiencias que fortalecen tu creencia de no ser merecedor o de  recibir. Sientes que debes ser castigado y te creas todas las experiencias y circunstancias necesarias para recibir dicho castigo. 


Si cuando naces no tienes nadie que te apoye emocionalmente o sientes que no eres bienvenido al mundo, se hace en tu alma infantil una profunda herida que en lugar de percibir la vida como algo hermoso o como una aventura. La percibes como una tortura y te evades de ella con actos compulsivos que se repiten una y otra vez. Que luego vas grabando a lo largo de tu vida buscando la aprobación de tu sistema comportándote según los límites establecidos por ellos,  para sentirte parte y aun así no logras sentir su amor  por completo. Lo que te lleva a que te creas culpable e inferior  y por ello te pases la vida flagelándote y autocompadeciendote.

¿Cómo resolver los conflictos sistémicos?



*Extracto de mi libro “Pido permiso a mis padres”, en donde profundizamos en éste y otros temas con ejercicios prácticos

Si quieres sanar estos conflictos sistémicos en tu vida, puedes realizar nuestra Formación Online de Constelaciones Familiares.

Escrito por Luz Rodríguez

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