¿Cómo disminuir el sufrimiento de tus hijos ante un divorcio?


Una de las situaciones que genera más interrogantes dentro de una familia es la que se plantea ante una separación o un divorcio: ¿Qué pasará con los hijos? ¿Cómo se lo tomarán? ¿Cómo hacer esta transición sin afectarles tanto? ¿Cómo hacer para seguir manteniendo una buena relación padre/hijos?


“Alejandra está muy preocupada porque ya hace un dos años que está divorciada de su pareja. Tiene una hija de esa relación la cual tiene un régimen de visitas concertadas con su padre. Lo que angustia a Alejandra es observar que su hija cada vez que regresa de casa su padre, se encuentra mal emocionalmente y con algún malestar físico. Esto genera en Alejandra mucha rabia que procura contener para no expresarle nada a su pareja. Ella ha decidido solventar el problema con terapia y llevar a la niña también. Pero dice que el padre no va a la consulta y que quizás el problema no se pueda solucionar por eso.”

En el caso de Alejandra ella tiene ideas preconcebidas del padre y por eso no puede ver lo básico y es que la niña se entristece al despedirse de él. Pero como no ha sanado su relación con él, no logra percibir el sufrimiento de su propia hija ante la ausencia del padre. Además que al llevarla a terapia, le está enviando el mensaje de que hay algo malo en ella.

¿Qué se puede hacer para mejorar 

  • Nutrir el vínculo con los hijos: Aunque no vivas con ellos, procura que el tiempo que compartan sea nutritivo, lleno de cariño y comprensión. Prestales atención y si tienes una nueva pareja, busca un espacio para compartir con ellos a solas para que no perciba a la otra persona como una intrusa constante. 
  • Resuelvan los conflictos entre los adultos: Jamás involucres a tus hijos, no les pidas que tomen partido, porque esto llevará a que se resientan con el padre que se lo pide. 
  • No hables mal del otro progenitor: Recuerda que es su padre o su madre y que lo ama. Si hablas mal del otro le obligas a que tome partido. Terminará convirtiéndose en eso que odias de tu ex. 
  • No hagas juicios de sus sentimientos y sensaciones: Como adulto es normal que te sientas mal ante una separación pero al ser adulto se supone que sabes gestionar tus emociones. No obstante, tus hijos tienen menos experiencia y pueden no llevarlo bien. No desprecies que puedan sentir tristeza, depresión o incluso puedan generar síntomas con la finalidad de llamar la atención del padre ausente.
  • No les hagas sentir culpables: con frases del tipo “Si yo estuviera solo sin hijos...haría”, “Claro tu padre o madre lo tiene muy fácil porque no tiene que vivir con hijos”.
  • No culpes a la nueva pareja de tu ex de la ruptura: Aunque la relación haya finalizado por una infidelidad, reconoce que cuando una relación falla es asunto de dos. El culpar a la nueva pareja, puede crear aversión hacia esa persona, lo que no hace sino escalar el conflicto.
  • Confía en que tu ex pareja los cuidará bien en tu ausencia: Reconócelo como adulto y como padre amoroso. Deja de llamar cada 5 minutos cuando tus hijos están con el otro progenitor, porque eso te hace ver o como “el malo” o bien que estás viendo tu ex como “incapaz”.
  • No te llenes de ansiedad si idealizan al padre ausente: es lo normal, si no te alarmas por ello, todo volverá a la normalidad. Ellos los aman a los dos, pero es algo natural idealizar al padre ausente, eso lo hace por su propio equilibrio emocional. 
  • Piensa que tus hijos necesita de ambos padres: Aunque seas una persona muy capaz y competente no pretendas hacer todo o llevar toda la carga, eso le envía el mensaje a tus hijos que te estás sacrificando por ellos  y que el otro progenitor no lo está haciendo, no te compares. Recuerda que AMBOS son padres y que tus hijos necesitan percibirlo de esa manera para poder respetarlos a los por igual.


Lo más importante se debe  tener en cuenta que aunque la pareja se divorcie, el vínculo que se tiene con los hijos no se debe romper y que los conflictos deben llevarse entre los padres y no hacer que los hijos tomen partido por ninguno de los dos bandos. La pareja se puede separar pero siempre estarán unidos a través de los hijos. Cultiven su relación y sanen sus duelos. El respeto que sientan el uno por el otro sobrevendrá en beneficio de los hijos, que necesitan para su desarrollo emocional sentirse parte de una familia en la que se puedan apoyar, aunque sus padres no vivan juntos. 

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Escrito por Luz Rodríguez

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