¿Te consideras victima de tus padres?


Muchos hijos que han sido abandonados o maltratados por sus padres, se sienten víctimas de  ellos o de las circunstancias y se creen con el derecho de reclamarles. Están peleados con la vida y los comprendo, porque cuando somos niños no sabemos gestionar nuestras necesidades emocionales y a raíz de ello creamos diferentes mecanismos de defensa que nos llevan a asumir actitudes que al final nos hacen mucho más daño. Las personas cuando me consultan pidiendo ayuda para solucionar sus problemas de pareja, de dinero o con sus hijos. Siempre les respondo con una pregunta: ¿Cómo es la relación con tus padres? porque ese modelo de relación lo traspolamos al resto de nuestras relaciones, sin ser conscientes de ello.


A través del vínculo con nuestros padres, aprendimos a relacionarnos. Incluso a través de su ausencia, nos creamos un mapa interno del amor. El niño no culpabiliza a los padres, por el contrario añora su amor y muchas veces cree que el maltrato es parte de ese amor. Pero cuando somos adultos y no hemos sanado a ese niño en lugar de sentir amor y respeto, sentimos un profundo resentimiento y rechazo hacia ellos, presentándose como víctimas para que los demás sientan compasión. 

¿Cómo transformar la victimización?

  • Dejar de exigir respuestas o reivindicación por parte de tus padres: Cuando insistimos en preguntarles acerca de lo que sucedió entre ellos o que nos justifiquen lo que hicieron, nos colocamos en el papel de los GRANDES ante ellos, y por esa transgresión a los órdenes del amor, nuestra vida se vuelve un caos.
  • Agradecer todo lo recibido: Sobre todo la vida que te han dado, no puedes amar la vida cuando no respetas a los que te la dieron.
  • Empóderate de tu propia vida: Construye una hermosa vida con lo que te fue dado, haciéndote cargo de ese niño herido, ámate y vive la vida maravillosa que mereces.
  • Mira a tus padres con respeto: Ellos son los grandes y en ti está su esencia. Así que no importa si lo conociste o no. Observa con una mirada amplia que incluya a todo tu sistema familiar… con un padre y una madre. 


Bert Hellinger dice una frase muy poderosa para estar libre y seguir hacia adelante:

“Así fueron mis padres y así está bien para mi. Recibí todo lo que necesito, otros me han ayudado y ahora hago algo con ello.”

Etimológicamente víctima significa “el vencido”, ¿Crees que lo estás?  o ¿Sacas fuerza para triunfar en tu propia vida?. Te puedo garantizar que tus problemas se vuelven mucho más ligeros cuando sanas la relación con tus padres, porque te reconcilias con la vida y con el amor.  Si la vinculación con tus padres es conflictiva te invito a profundizar en las Constelaciones Familiares que te llevarán directo a la reconciliación interna. También puedes adquirir mi libro “Pido permiso a mis padres”, donde encontrarás diferentes ejercicios prácticos que te ayudarán a construir una relación sana con tus padres.

Escrito por Luz Rodríguez

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