¿Por qué saboteas el éxito en tu vida?


En nuestra infancia hemos visto a nuestros padres trabajar y sacrificarse por darnos un mejor futuro, en oportunidades a costa de su salud, de la relación de pareja o del tiempo que compartían con nosotros. Esto marca profundamente el resto de nuestra vida, porque de adultos creemos que no tenemos derecho a descansar y nos sentimos culpables cuando no lo pasamos bien, atrayendo accidentes o enfermándonos cuando disfrutamos. Esto es por nuestro sentimiento de culpabilidad, sentimos que nuestros padres lo dieron todo por nosotros y que por lo tanto no merecemos ser felices. En consecuencia, repetimos su historia siguiendo el ejemplo que nos dieron, saboteando nuestro éxito y nuestro bienestar por una profunda lealtad familiar. 

¿Por qué nos sentimos culpables?

  • Hacer sufrir a alguien: Incluso creer que hemos causado su muerte al haber elegido algo diferente a lo que querían para nosotros, suele ocurrir en el caso de los padres. También la culpabilidad que genera un divorcio ante los hijos, suele ocurrir en algunos casos que un hermano muere luego de tener en una discusión con nosotros y nos responsabilizamos por su muerte. 
  • Decepcionar a nuestros seres queridos: No llenar las expectativas de nuestros seres queridos suele cargarnos de culpa. Situaciones como: emigrar dejando a nuestra familia, divorciarnos, renunciar a un trabajo, casarse con un extranjero o alguien de una cultura diferente, quedarse embarazada. Todo esto puede defraudar a otras personas y aunque en apariencia no nos afecte y haya pasado mucho tiempo, el sentimiento de culpabilidad se puede arrastrar a lo largo de toda la vida.
  • Imposibilidad de ayudar a un familiar: Cuando hemos visto morir a un ser querido sin poder ayudarle ya sea con dinero, apoyo emocional o afectivo, nos llena de una gran impotencia y podemos agobiarnos mentalmente. Suele suceder cuando se emigra, porque los que se quedan creen que el que se ha ido está bien económicamente, pero la realidad es que el que emigró está enfrentándose a una realidad dura que los que se han quedado no logran comprender.
  • Recibir más que otros:  Tenemos la sensación de que la vida ha sido injusta al darnos más que a nuestros padres o el sentir que somos el hijo preferido de nuestros padres.

¿Cómo saboteas tu éxito?

  • Enfermando: Te sientes tan culpable que desarrollas depresión, estrés y ansiedad porque no sabes gestionar lo que sientes, produciendo de esta manera  el caldo de cultivo ideal para que tu cuerpo se debilite y se afecte tu salud.
  • Fracasando en lo que emprendes: Tienes grandes proyectos pero haces todo de la mejor manera para fracasar, porque no te crees merecedor. Buscas al socio perfecto que te va a estafar, o tienes que sacrificar tu tiempo y a tu familia por tu negocio, con la idea de repetir viejas historias.
  • Con accidentes: Cuando estás distraído de tu propia vida mirando hacia atrás, no eres consciente de tus pasos ni de los obstáculos que tienes delante por lo tanto sufres una y otra vez todo tipo de accidentes que te llevan a victimizarte y a repetir las mismas frases que repetían en tu sistema familiar. “A los pobres les sucede todo lo malo”, “Cuando el pobre lava llueve”, “Poco dura la alegría en la casa del pobre”,  “No puedo arriesgarme porque estoy accidentado”. Los accidentes son como una especie de cadenas que nos colocamos para no volar hacia el logro de nuestros sueños.
  • Conflictos en tus relaciones: Fracasan las relaciones de pareja y con los hijos porque no les prestamos atención o bien porque descargamos nuestros sentimientos de inadecuación o culpabilidad sobre ellos. 

¿Cómo superar el saboteo al Éxito?

  • Toma de conciencia: Sé consciente de aquello que te limita, de tus creencias y de tus sentimientos de culpabilidad. Sé consciente que ese sentimiento es tu principal enemigo y es el que está saboteando tu éxito, produciendo síntomas y circunstancias que limitan tu vida. Lo que han vivido tus antepasados no tiene porque convertirse en tu destino, si lo miras con respeto.
  • Humildad y aceptación: El confiar en la vida te lleva a ser consciente de que todo sucede por algo y que todo es perfecto tal  y como es. En lugar de sentirte culpable te sientes agradecido por todo lo que te han legado con un profundo y sincero amor. 
  • Acción: La verdadera transformación requiere acción y movimiento, aunque tengas miedo y sientas que no puedes: sigue adelante, confía, cree en ti y en la vida y en todos tus ancestros que te bendicen para que puedas cumplir hoy tus sueños y metas. Si quieres no lo hagas por ti… hazlo por el profundo respeto y admiración que sientes por ellos.


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Escrito por Luz Rodríguez

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