¿Por qué no disfrutas de tu trabajo?


Me llama la atención que en la era de la información todavía sigamos llamando a nuestro trabajo como tal, para mi nuestra “Ocupación” o “Profesión” implica pasión por la vida. La palabra trabajo tiene connotaciones negativas por su significado etimológico “tres palos”, donde amarraban a los esclavos para azotarlos. No es de extrañar que muchas personas ven el trabajo cada lunes como una pesada carga, en cambio la palabra ocupación significa “acción y efecto de llenar nuestro tiempo para ganarse la vida” y profesión “acción y efecto de ir hacia adelante”.


Por lo tanto nuestra ocupación nos lleva  a nuestra pasión, a nuestro deseo de colocar nuestros dones al servicio de la vida. ¿Quieres seguir llamando trabajo a tu ocupación?. ¿Quieres seguir castigándote cada semana con una ocupación que odias?. ¿Por qué pocas personas aman sus trabajos o su profesión?

¿Qué hay detrás del “Trabajo” al que decidiste dedicarte?

  • Expectativas y creencias del sistema familiar: Nuestro ocupación pretende llenar las expectativas que tenía nuestro sistema familiar, lo cual nos llena de culpabilidad y presión. Lo que nos lleva a que vivamos de acuerdo a los pensamientos y creencias que había en el hogar: “El trabajo es duro”. “Los pobres jamás llegarán a nada”, “Sólo los ricos pueden dedicarse a lo que les gusta”, “Hay que trabajar como burro”. Todas estas creencias han dejado una profunda huella en tu psiquis y son las responsables de lo que sientes con respecto a tu ocupación.
  • Sueños no realizados de nuestros ancestros: Por el profundo amor que sentimos por nuestros antepasados, sintonizamos con sus sueños no cumplidos y pretendemos realizarlos nosotros. Nos sacrificamos en estudiar algo que no nos apasiona, se nos hace cuesta arriba para luego terminar un día dándonos cuenta de que no es nuestra pasión. Y un buen día el abuelo nos sorprende contándonos: “Tu has tenido la oportunidad de estudiar y prepararte en lo que yo hubiese querido”.
  • El sentimiento de culpa: Por el sacrificio que han realizado nuestros familiares por nosotros, por eso pretendemos llenar sus expectativas, cumplir sus sueños, enterrando nuestros verdaderos deseos. Los niños desean complacer a sus seres queridos para sentirse amados.
  • Seguir el destino de nuestros ancestros: Si ellos sufrieron o fueron pobres, no nos consideramos merecedores de tener éxito o de lograr nuestras metas. Porque de lo contrario seríamos “mejor” que ellos en algún aspecto. Por eso nuestra vida se convierte en una lucha perenne en donde nos saboteamos una y otra vez, con accidentes, con ruinas y enfermedades cada vez que estamos a punto de lograr el éxito, de esta manera continuamos con la misma historia de fracaso y miseria que ha existido en el sistema.
  • La responsabilidad de mantener a los padres: Al sentirnos culpables por la pobreza o el destino de nuestros padres y ancestros, nos obligamos a nosotros mismos a dejarnos el sueldo en mantenerlos, comprarles una casa, en darle TODO lo que nunca han tenido a costa de nuestro sacrificio, aunque no tengamos nada que comer le damos a ellos lo poco que tenemos. Descuidando de esta manera nuestra propia vida, sucede mucho en los inmigrantes que envían el poco dinero que tienen a sus países de origen y luego se preguntan que no saben por qué les va mal. Estoy de acuerdo en que llega un momento de nuestra vida que podemos ayudar a nuestros padres, pero para eso tienes que estar BIEN primero, es decir debes haber obtenido cierta holgura económica. Por ejemplo: que un futbolista o cantante que gana millones cada mes,  es normal que le compre una casa de lujo a sus padres. Pero si eres una persona que apenas gana para medio comer, ¿Tiene sentido que le envíes todo tu dinero a tus padres? ¿No sería mejor hacer el esfuerzo e invertir en tus estudios y profesión?


La idea es que puedas vivir de tu pasión. Las nuevas profesiones y ocupaciones del futuro estarán diseñadas por cada persona de acuerdo a sus intereses o pasión. Las máquinas y robots sustituirán los “trabajos” aburridos y pocos creativos. Ahora es el tiempo de profesionalizar tu vocación. Busca dentro de ti y emprende el viaje hacia tus sueños, usando tus dones y agradeciendo con humildad el precio que pagaron tus ancestros. De esta manera jamás tendrás que trabajar o volverá a ser una carga la manera de ganarte el dinero. Por el contrario, cada día estarás lleno de entusiasmo y vitalidad por ocupar tu tiempo en algo provechoso para ti y para la humanidad. Se puede lograr ¿Sabes cómo lo sé? Porque cada día vivo de mi pasión con entusiasmo y alegría. 

¡A volar Mariposas! ¡Que nada detenga tu vuelo!

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Escrito por Luz Rodríguez

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1 comentarios

  1. Excelente querida Luz es el
    mejor discernimiento que he podido leer. Aunque . labores también es otra expresión utilizada.

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