¿Qué debes de tomar en cuenta para el emprendimiento?


Tomar el riesgo de emprender o iniciar un negocio propio, suele estar lleno de utopías románticas, porque nos pasamos por alto una serie de aspectos a la hora de dejar nuestro empleo que son importantes. Soñamos con ser independientes y tener libertad de horarios, confiamos en que estaremos menos estresados y podremos disfrutar más de la vida. Eso sería lo ideal, pero la realidad es muy diferente. Deseo que sigas entusiasmado con tu idea de emprender y que tomes en cuenta ciertos aspectos que te brinden la energía necesaria para perseverar en el logro de tus sueños.


¿Qué hay que tomar en cuenta a la hora de emprender? 

  • Es posible que tus allegados te vean como un desempleado: Cuando tus amistades o familia están acostumbrados a trabajar para terceros, es normal que se angustien y se preocupen por ti. Recuerda que cada quien juzga de acuerdo a su propio sistema de creencias. Escucha su opinión con respeto y agradeceles sus consejos. 
  • Es un error pensar que trabajas para ti: Realmente proporcionas un servicio para otros, esto es muy importante porque creyendo que trabajas para ti puede que te olvides de tus clientes y desarrolles productos que sólo comprarías tú. Además cuando estás totalmente convencido que trabajas para ti estás excluyendo a tus clientes, centrándote demasiado en ti mismo.
  • Hablar mal de cuando tenías un jefe: De esta manera muestras que no eres agradecido con tus antiguos jefes, o que te has ido de mala manera. Es decir, que todavía tienes asuntos que resolver en tu antiguo trabajo. Esto te resta fuerza  y energía para tu proyecto actual y da una mala impresión para tus clientes, allegados, colaboradores y socios
  • Soltar la creencia de que por fin serás libre: Porque esto puede hacerte creer que ahora puedes quedarte en cama hasta tarde o gastarte todo el dinero que haces diariamente o darte la gran vida. Tienes que ser consciente de que el emprendimiento requiere una cuota de sacrificio y de esfuerzo. La verdadera libertad se logra cuando tienes éxito en tus propuestas y te genera dividendos regulares, y esto sucede a través del tiempo. Si empiezas a despilfarrar el dinero puede que luego te decepciones al ver que las cosas no son tan sencillas. 
  • Sé realista: Tienes que buscar tus propios clientes, crear la necesidad de tu producto. Debes aprender a gestionar tu tiempo y tu espacio de trabajo con responsabilidad y compromiso. Si para otra persona trabajabas 8 horas diarias, para tu propio negocio quizás necesites dedicar 12 horas.

¿Cómo analizar la situación desde la perspectiva sistémica?

  • Honra y agradece lo que has dejado atrás: El respaldo, la seguridad y la protección que te otorgaba la empresa donde trabajabas al tener un sueldo fijo. Además la tranquilidad de que te dieran las pautas de lo que tenías que hacer, sin asumir tantas responsabilidades. 
  • Analiza quién de tu familia estaría orgulloso de tu emprendimiento: ¿A quién le hubiese gustado emprender y no lo hizo? ¿Quién se dedicaba a lo mismo que haces tú? Coloca una foto de esa persona en tu negocio.
  • Busca los antecedentes familiares: De ruinas, accidentes o pobreza tras un emprendimiento. Esto suele ser una carga intensa y puede dificultar tus proyectos. Lo ideal es realizar un análisis de tu árbol genealógico.
  • Establece un equilibrio entre tus necesidades y las de tus clientes: En un principio, por inseguridades, no quieres perder clientes y puedes desear hacer tu trabajo de manera gratuita. Pero eso no es sano para ti porque ahora es tu medio para vivir y además los clientes no valorarán tu producto. Lo ideal es establecer un precio justo para ambas partes.
  • Dedica tiempo a la publicidad: Puedes contratar un servicio externo o bien hacerlo tu mismo, siempre y cuando lo disfrutes. Recuerda que toda publicidad debe mostrar un poco de lo que tienes y que aunque no te compren ya les habrás aportado algo. 
  • Reconoce a las personas que trabajan contigo: Algunas veces es simplemente tu familia, pero aún así no les puedes dejar de lado por llevarte todo el reconocimiento. Esto te hará más cercano y confiable para tus clientes.
  • Sé auténtico e íntegro en lo que hagas. Sólo de esta manera podrás crecer tanto como emprendedor como persona. La mejor manera de tener clientes es que ellos mismos te recomienden.  Y lo harán si están satisfechos.
  • Innova pero no para demostrar que lo tuyo es lo mejor, sino como alguien que avanza y se adapta a los cambios. Aporta y respeta lo anterior. Sin ver a los demás como tus competidores, sino como tus aliados y colaboradores.
  • Ten la firme disposición de servir ofreciendo tus dones y talentos, de esta manera honras a tus ancestros.

Emprender es un camino lleno de obstáculos y requiere asumir grandes riesgos y compromisos, mucha disciplina y esfuerzo. Pero ofrece una gran oportunidad de aprendizaje, crecimiento y una experiencia profunda de servicio a los demás.

Si quieres profundizar en el tema puedes realizar nuestro curso online Coaching para Emprendedores o nuestro Entrenamiento online en Coaching Sistémico. 

Escrito por Luz Rodríguez

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